La historia de John Lennon se ha intentado contar infinidad de veces a lo largo y ancho de la industria cinematográfica, con casos sumamente nefastos como lo fue Nowhere Boy (2009), en mi opinión un banal remake de la película original que ocupa la reseña que están por leer.

Como venía diciendo en la entrada anterior, no les recomiendo entrar a mi blog esperando un artículo sobre blockbusters como Rocketman, los cuales, aunque cuenten con el beneplácito de sus referentes, carecen de la autenticidad del cine de autor, cuyo escasos recursos le otorgan mayor realismo a la obra en cuestión.

