jueves, 2 de septiembre de 2021

BLUR - LEISURE

 Debutar en la cada vez más competitiva industria musical es un reto en el que pocos salen airosos, sobretodo en la música pop. Sin embargo, dentro del rock 'n' roll, muchos grupos demuestran de lo que pueden ser capaces, al igual que Blur lo hizo con Leisure hace ya 30 años.

Hemos repasado la trayectoria de Blur con anterioridad en el blog, a su vez que algunos de sus álbumes (y los que faltan por reseñar), ya que sin ninguna duda son una de mis bandas favoritas del rock británico. Consolidados por Graham Coxon (guitarra), Dave Rowntree (batería), Damon Albarn (cantautor), y Alex James (bajo), estamos hablando de una agrupación única en su existencia, gracias al gran talento de cada integrante en su respectivo instrumento y a un repertorio de canciones inconmensurable a lo largo de su trayectoria.

Antes de pasar a preámbulos, sería ideal retomar los inicios de ésta agrupación para así estar correctamente situados en lo que nos corresponde con ésta reseña... Seymour fue el germen de Blur, cuando Albarn y James, a fines de 1988, unieron fuerzas, a quienes se les sumarían prontamente Rowntree y por último Coxon, quien conocía a Damon desde la infancia. Ya establecidos, la banda empezaría a hacer pequeños recitales durante el siguiente verano, consiguiendo atraer la atención de un ejecutivo de Food Records (filial de EMI) y a pesar de someterse a un cambio de identidad, Blur firma un contrato con la disquera durante la primavera de 1990.

La camiseta de Penguin Books que lleva puesta Damon en esta foto se ha convertido en objeto de culto desde entonces.

Para octubre del mismo año, el público degustaría su primer sencillo doble cara A con She's So High/I Know, un par de sorprendentes temas que se ubicaron al lugar 48 de las listas. Aun así, la banda se vio casi imposibilitada de elaborar un segundo sencillo de calidad, por lo que la gente de Food puso al productor Stephen Street, Steve Lowell y a Michael Thorne al mando de la situación y bajo unas sesiones de grabación productivas, las canciones de su repertorio empezaron a expandirse y así, lanzaron el éxito There's No Other Way, el cual escaló hasta el número 8 de las listas en abril de 1991. Pero a pesar de ello, su tercer lanzamiento, Bang, no logró llegar al Top 40, aunque fuese una de sus canciones más logradas.

Poco a poco, notándose la poca trascendencia que los sencillos editados tenían, los de la casa de discos intentaron hacer de las suyas para que los muchachos de Blur se fueran por una vertiente más en onda con géneros comerciales de la época como el baggy y el madchester. De igual manera, la banda venía influenciada por esos sonidos de herencia británica y también por otros más ampliados como el shoegaze, cuyas sonoridades lisérgicas invaden muchas de las canciones de un LP que apelaba a las (ya pasadas) modas del momento cuando la fiesta realmente había acabado.

Y es que Blur, a pesar de ser prejuiciados de oportunistas a posteriori, recurrieron a los dos géneros más significativos del rock británico de aquel tiempo para darle a su repertorio el equilibrio que estos carecían, cuando el madchester abusaba de ser fiestero y el shoegaze de sonar depresivo. A diferencia de las agrupaciones insigne de dichos movimientos, Albarn y los suyos apostaron por una lírica rompedora, tomando elementos del aspecto socio-político que imperaba en un Reino Unido que apenas superaba el Thatcherismo.

Blur en su primer concierto en unas nupcias en Dublin, 1990.

She's So High: Damos inicio a este maravilloso LP con una canción no extensa de mucha maravilla, en la cual impregna la psicodélia y las primeras señales de grandeza de este grupo. Bajo un potente y lisérgico riff de guitarra, la melodía va cobrando fuerza a medida que se suman los demás instrumentos entre verso y estrofa, cantados por un Albarn confiado y acompañado de una letra acerca de una relación amorosa.

Bang: Ahora entramos de lleno al estilo baggy del que Blur intentó adueñarse en este disco a insistencia de la disquera, sin embargo, ello no significa que estemos ante un mal tema - todo lo contrario. Por medio de un ritmo mucho más bailable y pegadizo, casi cercano al disco music, ésta pieza indie se ve reforzada por una producción genial y unos músicos muy inspirados, sobretodo Coxon en ese solo de guitarra.

Slow Down: Posiblemente una de las más subestimadas composiciones del álbum, la cual se deja llevar bajo una vertiente más en sintonía con el shoegaze que imperaba por aquellos años, sobretodo en Estados Unidos y gracias a gente como My Bloody Valentine. Ésta resulta una canción melancólica en muchos sentidos, desde la lírica hasta la ejecución melódica, pero con una producción potente.

Repetition: Retomando las sonoridades shoegaze que escuchábamos en el tema anterior, ahora estas se vuelven un poco más progresivas y calculadas, musicalmente hablando. La pieza se ve fuertemente compenetrada por un riff de guitarra robótico y lineal durante los versos hasta la llegada de unas estrofas estridentes, con una de las mejores partes vocales de Damon Albarn en mi opinión.

Bad Day: Otra composición en una onda muy hipnótica, un medio tiempo que no desentona para nada mal con algunos éxitos del madchester en aquellos días, sin embargo, Albarn y compañía se encargan de dotarla de algo más de originalidad, sobretodo gracias a un trabajo armonioso sabiamente ejecutado. Líricamente, ésta hace referencia a los sentimientos encontrados en lo que se describe como un mal día.

Sing: Un piano decadente y sobrecogedor da lugar a ésta obra maestra, la cual va ampliando su espectro musical de manera lenta, melancólica y progresiva, uniéndose a ella los demás instrumentos eventualmente mientras Damon canta de forma distante pero soberbia. Sin duda, una de las primeras muestras de genialidad que aseguraban que Blur no era una banda común y corriente. Éste tema se popularizó cinco años después gracias al filme Trainspotting de Danny Boyle.

There's No Other Way: Por medio de una jugosa y divertida melodía, perfecta para una noche de discoteca noventera, sale a relucir el que sin lugar a dudas sea el gran éxito de éste álbum, una canción que trasciende de cualquier tendencia musical gracias a su inmediatez y su autenticidad. El riff de guitarra, las líneas de bajo, la batería que incita al baile, la lírica tan poética y la voz del cantante junto con esas armonías - lo tiene todo.

Fool: Posiblemente mi canción favorita y realmente la más subestimada de todo el LP. Un sonido muy bien equilibrado entre indie pop y rock alternativo da paso a una genuina composición, la cual se ve a favor gracias a unos arpegios de guitarra eléctrica esquistos que dan base a los cálidos versos hasta el arranque de esa estrofa tan rompedora en la que Albarn canta en estado de gracia una de sus mejores letras.

Come Together: Por alguna razón, más allá de la casualidad de llamarse al igual que una famosa canción de The Beatles, éste tema no me fascina tanto como los demás, tal vez por su falta de gancho o su melodía, pero aún así no deja de ser una notable pieza dentro del disco. En medio de una fusión entre el madchester y el shoegaze -ésta última en menor medida- se consolida un tema realmente pegadizo y urgente.

High Cool: Nombrada en honor a una marca de aires acondicionados, la cohesión del LP remonta -y con creces- con ésta infecciosa y bailable canción. A través de unos versos con mucha actitud y un estribillo con mayor energía, la banda otorga uno de sus mejores aciertos en ésta breve incursión por el dance alternativo.

Birthday: Ahora, regresando a un sonido más sombrío y nostálgico, nos encontramos con otro de los grandes momentos del disco, bajo una melodía dominada por el piano nuevamente, en la que Damon canta una letra pesimista en torno a los cumpleaños durante la primera mitad del tema, la cual toma un rumbo más agresivo e instrumental a partir de la segunda mitad.

Wear Me Down: Y para darle clausura al álbum, nada mejor que una de mis canciones predilectas y otra infravalorada en mi honesta opinión. Conformada por un estilo noisy con mucha distorsión durante los versos, la misma composición se consolida con un gancho pop irresistible durante las estrofas, cuya baja fidelidad se complementa a la perfección con la melancólica lírica.

La celebre fotografía de la portada fue obra de Charles Hewitt, la cual fue tomada en 1954 para su catálogo Glamour In The Swim.

Leisure (Food), el debutante disco de Blur, lanzado originalmente un 26 de agosto de 1991, es, bajo sus propios méritos, un gran álbum por parte del cuarteto, quienes debido al contexto en el que se encontraban, tuvieron que adaptarse en cierta medida a los estilos que más resonaban en las listas de éxitos de aquel entonces para acaparar una mayor atención por parte del público y crítica. Tras ésto, la agrupación se reinventó para su propio bien en la banda que todos terminamos amando.

Por desgracia, el LP fue injustamente valorado ante los ojos de la prensa musical y los fans, debido a que para el verano del '91, estilos como el baggy y el madchester estaban en caída libre por así decirlo, y Blur, a pesar de presentar un excelente trabajo, lo entregaron muy tarde. Sin embargo, con el pasar de los años, se ha acogido a Leisure en un merecido puesto dentro del rock británico gracias a ser un impulsor del consecuente Britpop, género que ayudó a relanzar a la banda años más tarde.

Tres décadas después, Leisure sigue dando de qué hablar, sobretodo luego de formar parte de una reciente Fiesta de Escucha en Twitter con Tim Burgess en el que los miembros del grupo (menos Albarn) recolectaron anécdotas mientras comentaban acerca de las canciones del LP. ¡Hasta la próxima roqueros!



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