viernes, 17 de julio de 2026

PAUL MCCARTNEY - THE BOYS OF DUNGEON LANE

¿Qué podemos decir a estas alturas de la vida de Sir James Paul McCartney que no se haya dicho ya? No solo hablamos de una leyenda viviente del rock 'n' roll, sino de un artista que, a sus 84 años, sigue más activo que nunca con nueva música para el deleite de nosotros sus fans.

Ustedes, que son mis lectores, saben, mis padres lo saben, mis amigos también lo saben, y creo que hasta el mismísimo Macca sabe que yo soy uno de sus más acérrimos admiradores desde hace quince años, cuando me enamoré de sus tontas canciones de amor y de su música para abuelitas.

Podría hacer una tesis exponiendo a detalle mis conocimientos sobre el señor McCartney, sin embargo no lo haré ya que para eso escribí una reseña sobre su trayectoria solista (la cual pueden leer haciendo click en el texto entre paréntesis)... Pero la verdadera razón de ser de la entrada es que hace poco salió un nuevo álbum tras lo que supuso McCartney III.

Para comprender la magnitud de esto hay que tomar en cuenta un cúmulo de cosas que dan sentido a su concepción: como la docuseries Get Back, una gira mundial post-pandemia, la última canción de Los Beatles, el retorno del bajo Hofner que le fue robado en los setentas y no menos importante, el documental Man On The Run sobre la etapa Wings.

Los cuales sirvieron como recordatorio de la importancia de su pasado musical, naciendo un trabajo como The Boys of Dungeon Lane a partir una fructífera colaboración con el productor Andrew Watt, un joven pero talentoso artifice que ha producido a gente como Los Rolling Stones e incluso a Iggy Pop.

Iniciamos con As You Lie There, canción acústica de carácter experimental compuesta tras el descubrimiento de un acorde que, al día de hoy, ni el mismo Paul sabe como se llama. Lost Horizon es un rock sureño que data de hace 20 años pero rescatada del anonimato. Days We Left Behind fue el primer adelanto hace unos meses, donde McCartney rememora su juventud en Liverpool. Ripples On A Pond, por otro lado, me recuerda al NEW (2013). Mountain Top es mi favorita ya que resulta imposible oponerse ante su contagioso ritmo psicodélico. Down South, por otra parte, contrasta por su sobriedad bucólica en homenaje a George Harrison. We Two es un medio tiempo de esos que Paul se labraba bastante bien décadas atrás.

Pero Come Inside, sin embargo, es mucho más emocionante, regida por un swing que incita al baile. En cambio, Never Know vuelve la lisergia predominante. Home To Us, el ansiado dueto junto a Ringo Starr, irrumpe con un country rock que le hace justicia a su lírica portuaria. Life Can Be Hard es un vodevil de arreglos simples pero correctos. En cambio, First Star Of The Night es toda una rareza acústica, hipnótica y dulce. Proseguimos con Salesman Saint, una pieza que remite a las Big Band que escuchaban los padres de Macca, quienes inspiraron a su vez la lírica. Y para cerrar, Momma Gets By es una balada a piano con arreglos de cuerda que entona una historia ficticia sobre una pareja en crisis.

Damas y caballeros, Paul McCartney lo ha hecho nuevamente, nos ha regalado otro discazo donde toca todos los instrumentos en su arsenal, pero ésta vez con un productor que lo hace sonar rejuvenecido. A pesar de ser bastante variado, este es un álbum con un sonido muy consistente y letras que usan la nostalgia como hilo conductor.

Mucha gente lleva más de 15 años sentenciando que cada álbum que lanza Sir Paul sea probablemente el último, pero tras haber escuchado The Boys Of Dungeon Lane una cosa me queda en claro, y es que tendremos McCartney para un buen rato. ¡Hasta la próxima roqueros!

Reseña destacada

PAUL MCCARTNEY - THE BOYS OF DUNGEON LANE

¿Qué podemos decir a estas alturas de la vida de Sir James Paul McCartney que no se haya dicho ya? No solo hablamos de una leyenda viviente ...

Reseñas populares